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Caracas, 01 de Agosto 2.015
  Creando ángeles de bien.
   
 
   
 

Cada vez que hablamos de forma negativa, que usamos palabras para herir a otras personas de una u otra forma, estas palabras no quedan en el vacío, cada energía negativa creada regresa a nosotros a causarnos un dolor igual o mayor a aquello que nosotros causamos en su momento a la otra persona. De igual manera cada vez que hacemos una gran acción incondicional, ese merito nos acompaña y nunca nos abandona.

El Zóhar nos ensena respecto a esto que en nuestro mundo se pasean ángeles, miles y miles de ángeles son creados cada día a través de nuestras propias acciones y palabras, por tanto, mientras más palabras y acciones desprendidas y altruistas hagamos, mas ángeles positivos tendremos asistiéndonos a nuestro alrededor. Lo contrario también es cierto, mientras más acciones apegadas al egoísmo tengamos, mas ángeles negativos estarán tratando de destruirnos a nuestro lado. ¿Por qué? porque los ángeles reaccionan tal cual su creador, si no tenemos miedo de pecar, los ángeles que creamos no tendrán miedo de destruirnos. Y con destruirnos abarca desde pequeños asuntos inconclusos, hasta un accidente fatal. Este simple pero importante concepto puede ser la diferencia entre un milagro y un estuvo a punto de salvarse.

Existe una historia en la que un oponente del Baal Shem Tov estaba sentado en su Sucá, entre sus amigos y hablaba del gran sabio con desprecio. Al día siguiente el Baal Shem Tov se encontró con él y lo reprendió: ¿Cómo es posible que una persona como usted practique maledicencia?

¿Quién se lo dijo? –Replico el hombre-

A lo que el Baal Shem Tov contesto: “Un ángel”.

¿Desde cuándo los ángeles utilizan el chisme y la maledicencia? –Objeto el oponente-

Algunos lo hacen, cada vez que una persona comete un acto bueno, nace un ángel bueno; cada vez que una persona peca, crea un ángel malo. El ángel que usted creo al hablar mal en contra mía es el que me lo dijo. Los ángeles malos, como sus creadores, no tienen temor de pecar.

Si cada uno a la vez comienza a ver lo bueno y lo positivo en el otro, estaremos creando la energía en el mundo para que suficientes ángeles positivos manifiesten los milagros que necesitamos y nos asistan en la transformación que el mundo necesita. Pero todo comienza con el proceso consiente de entender que debajo de cualquier capa física en nuestro prójimo, está la chispa de la luz del Creador, esperando para brillar infinitamente.

Bendiciones y luz…

  Con amor: Jonathan.
   

 

 

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